Aviso por correo

sábado, 12 de noviembre de 2011

¿Qué me espera...?

 

Abro los ojos a las 6.46 y una lista casi infinita se presenta en mi cabeza, a veces hasta en 3 dimensiones…

Tengo delante un día en el que la mochila con la que me levanto, pesa. Solo me la quito unos minutos, para deshacerme del pijama y tomar una ducha. En ese momento, no llevo cargas, me limito a disfrutar del agua, el vapor caliente en mi cabeza y la fragancia a lavanda que recorre mi espalda...

Nunca he sabido secarme tras la ducha. Me limito a ponerme un albornoz un par de tallas más grande de lo que me correspondería y me siento en el borde de la bañera hasta que lentamente la felpa absorbe las gotas.

Me peino a tirones, no tengo paciencia, Ahora, tengo media melena. Mi pelo es rizado, cómodo.  Me desenredo con un pincho de 6 púas y me pongo la espuma "milagrosa de las guapas": "Pantene Pro V."

Siempre me ha dado pereza hidratarme, exfoliarme, secarme, peinarme y no te cuento sobre aplicarme la crema anti-celulitis en las cartucheras, la crema anti arrugas en los párpados, el contorno anti-edad alrededor de los labios, y el masaje para el drenaje linfático en el estómago y las caderas con el guante de crin…
Me gusta ducharme y sentarme en el borde de la bañera, ahí el tiempo se detiene y no necesito estar estupenda, solo secarme lentamente.

Nadie puede sustituirme hoy en ser la madre de mi hijo, la esposa de mi marido y la hija de mis padres, ni siquiera, hoy me libro de ser la hermana de Toño, ni la amiga de mis amigos… ni quiero librarme de estas responsabilidades agri-dulces que cada día se reparten de forma sorprendente.

No tengo ni idea de lo que me espera: ¿baches en el camino o semáforos en verde…? A primera vista, veo un poquito de cuesta arriba… pero ¿quién sabe?…tendré que aferrarme a la sonrisa inesperada del desconocido como un regalo generoso o a que una flor nueva y que yo no he plantado me regale sus colores y su olor, a ese SMS sorprendente…

Siempre salgo a la calle dispuesta a dejarme sorprender y a dar y recibir una dosis, aunque sea pequeña, de felicidad.
Esto no acaba aquí… seguiré contando sensaciones…

1 comentario: