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lunes, 14 de noviembre de 2011

La mañana...no pudo empezar mejor...

Las dos horas en las que la grúa tardó en venir a "rescatarles" de las arenas movedizas, estuvieron muy bien aprovechadas... Hubo tiempo para todo... Hablaron de sus gustos personales, de sus viajes, sus ilusiones...
...y ...
también hubo tiempo para las caricias... (aunque a plena luz del día, Marta, mantuvo sus bragas de algodón blanco  PUESTAS en su lugar...)

Después de la tempestad, vino la calma y el arco iris se filtraba a traves del cristal de su coche, pero no aplacó la pasión y complicidad de los nuevos amantes, que continuaron dando rienda suelta a sus instintos más básicos sin percatarse que la grúa había llegado...

El gruista, tocó suavente con los nudillos en el cristal del conductor, afortunadamente, los cristales estaban empañados por el "temperatura" generada  en el interior del vehículo.

Hugo, abrío la ventanilla, mientras Marta se abrochaba la blusa con manos temblorosas...y con la mayor naturalidad del mundo, saludó a su "rescatador". Hugo se moría de risa con la ingenuidad de Marta.

-Buenos días, parece que nos ha encontrado...

-Pues no se crea, que mi trabajillo me ha costado, esta zona no está muy transitada...

-Bueno, ya sabe...buscabamos un poco de intimidad, en los lugares públicos, hay tanto jaleo...que no se puede ni hablar...

-Ya, ya...Buenos días señora...¿Marta?

-Ah! si, bueeeeno, buenos días Pascual...

-¿Os conocéis?

-Pues si...un poco...es mi ex, mi ex...suegro...

-Pues mira, ¡Qué casualidad!

...Si ya lo decía mi difunta esposa, -tu suegra..-que en gloria esté (y en ella má dejao a mi...)

-"La Marta tira al monte, que tira p´al monte y es una lagartona..."-

...y es que mi difunta esposa , era una "santa", limpia, limpia y honrada. Mi hijo, no tuvo la misma suerte con la mujer...

-Pascual, por favor, un poco de respeto. Núnca me habéis querido y que sepas que el que se marchó de casa con una lagarta, ha sido tú hijo, además no se te olvide que tú y tu os casasteis "de penalty"...

-Señor, tenga mucho cuidado con esta mujer, no es trigo limpio, se lo digo yo, que la conozco, bajo agua.

-Muchas gracias por su consejo, tiene razón, las mujeres son muy malas, muy malas... ¿Sería tan amable de remolcarnos? Es que tengo un poco de prisa, porque tengo que llegar cuanto antes a Madrid. Mi esposa tuvo ayer a mi tercer hijo, y creo que hoy le dan el alta en el hospital...

Pascual asintió, con cara de estupefacción mientras enganchaba el vehículo embarrancado a la grúa.

En el interior del coche, dos sonoras carcajadas y un pícaro guiño de Hugo, convencieron definitivamente a Marta, que un tío con tanta gracia como Hugo y ese cuerpazo...prometía...

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