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lunes, 21 de noviembre de 2011

Imaginando, se va a Roma...¿o no?

Está claro que hay un momento en la vida de todos, que marca un antes y un después. Un punto de inflexión en el que empiezas a ver la vida de otra manera. En mi caso creo que llegó con "cierto retraso", se hizo esperar... pero finalmente llegó y todo saltó por los aires.

Llegó un momento que era la imaginación la que gobernaba mi tiempo, mi cabeza, y en algunos momentos, hasta dirigía mis planes. A todo le "sacaba punta", todo lo aliñaba con -salsa de imaginación-, todo lo mediocre se convertía en especial, me convertí en "bipolar"... ya que es difícil después de pasar tantas horas IMAGINANDO, volver a vivir en la normalidad y manejarme en el mundo de "los mortales", teniendo que aceptar los finales que en la vida real,  no son TAN FELICES como a mi me gustaba imaginar, y sobre todo, era difícil para mi, darme de frente con la miseria humana, el egoísmo, la insolidaridad y la injusticia que nos envuelve.


Uno de mis mayores desengaños fue encontrarme con uno de mis "iconos" escritores.  Si, encontrarme en persona y ver que poco o nada tenía que ver con lo que escribía . Siempre he tenido dificultad para distinguir la persona del personaje, y me es difícil cortar "quirúrgicamente" la forma de comportarse de un autor, con su forma de crear, ya sea escribiendo, actuando ante las cámaras o componiendo. Y es que aunque soy mayor, no  puedo entender ser tan cordial como personaje y tan mala gente como persona.

No pido imposibles, yo también soy "personaje "y persona.

Hoy no estoy inspirada. Yo escribo del tirón, sin mirar atrás, sin corregir y lo siento, pero hoy, no doy para más. Nunca me ha gustado eso de que cualquier tiempo pasado fué mejor , simplemente, creo que con el paso del tiempo, los recuerdos se dulcifican y que nuestra prodigiosa mente, prefiere olvidar lo malo y quedarse con lo bueno (al menos una mente sana que se defiende como puede del sufrimiento, que entre otras cosas, ya no tiene arreglo; lo pasado, pasado está.)

El día a día está lleno de decisiones, algunas muy importantes que marcan el resto de tu vida, otras que solo modifican levemente un momento, un día o como mucho una temporada más o menos larga de la vida y yo he tomado decisiones de las que me arrepiento, (no soporto a los que dicen que ¡no se arrepienten de nada!) Yo si estoy arrepentida, sobre todo de perder el tiempo, ya que el TIEMPO es lo único valioso que tengo, y pasa, y no se puede redimir, y odio perderlo o que me lo roben. Han pasado muchos años desde que nací y han pasado rápido y yo soy de hacer balances, de reflexionar sobre lo conseguido y lo que no... y hoy, al menos, no me salen las cuentas, a pesar de que ha amanecido un precioso día de otoño, en Madrid, lleno de luz y  con grandes alternativas por delante.

He tardado exactamente 6:26 minutos en "vomitar" lo que acabas de leer... y creo que me voy a arrepentir de darle a "publicar" sin re-leerlo, así que ahí tengo, otro motivo de arrepentimiento. ¡Hala!, otro para la colección.






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