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lunes, 4 de julio de 2011

El reencuentro...

Maria José y Luis, estaban felizmente casados desde hacía casi 20 años y
tenían dos hijos. Martin estaba en segundo de bachiller . Siempre había sido
un chico reservado, tímido, callado y tremendamente responsable. Daniela en
plena "adolescencia rebelde " con sus 13 años.

Las vacaciones se presentaron aparentemente como siempre. La familia, llegó
a San Juan, a principios de agosto, a los pocos días, la madre de Martin se re­
encontró con una antigua compañera de la facultad.
Paula, se acababa de separar después de vivir un infierno y volver a ver a
Maria José y pasar unos dias en un ambiente familiar tan equilibrado y feliz,
estabilizó a Paula, le devolvió la esperanza y las ganas de mirar adelante.

Paula y Martin paseaban por la playa cada tarde, se quedaban conversando en
la terraza del apartamento hasta bien entrada la madrugada. Iban juntos de
compras, compartian confidencias, ilusiones y frustraciones. La complicidad y
confianza entre ellos era cada vez mas intensa.

Después de dos semanas la familia volvía a Madrid, y Paula, les pidió que
Martin se quedará en la Playa hasta final de mes, ella se responsabilizaría de
él y disfrutaría del hijo que nunca tuvo.

Martin compartió unos dias inolvidables con ella.

Una tarde mientras tomaban un baño en la playa, Martin confesó a Paula que
la amaba. Se estremeció y mil sensaciones recorrieron su espalda... el deseo,
la necesidad de afecto y la excitación no le dejaban pensar con claridad...
empezaron a besarse, era como si el tiempo no existiera, como si nadie
pudiera verles, como si estuvieran echos el uno para el otro...

Volvieron a casa y se amaron, se amaron con una pasión desbordante, como
si fuera la primera o quizas...la última vez que se tendrían el uno al otro.

Los siguientes dias, vivieron como si fuesen los últimos de sus vidas, sabiendo
que la cuenta atras del final de su amor habia empezado.

Las vacaciones en la playa, convirtieron a Martín en un hombre. Del niño rubito
de ojos azules solo quedaba el recuerdo, en su lugar un joven fuerte,
inteligente y no tan ingenuo, resurgió...

Volvieron a Madrid, se despidieron ante el portal de Martin y nunca, nunca más
volvieron a encontrarse...

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