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jueves, 19 de enero de 2012

La vida te da sorpresas...

Ejercicio de taller literario -1-: 

Crear un relato dónde aparezcan las siguientes palabras:  

Fontaneda,  corazón, entradita en carnes, garras, visita de rutina, feo, baja maternal, estudios, pericia, espéculo, ordenador, café, orden, volante, dos besitos, desagradable y bata.

                                               ***

¡Parece mentira! Media vida acudiendo al ginecólogo y ¡todavía me tiemblan las piernas! además, conozco de sobra a July, hace más de cinco años que paso las revisiones con ella. Me gusta porque no se anda con paños calientes, va al grano:

-Malena, súbete al potro de torturas y abre las piernas: Si quieres disfrutar, antes tendrás que pasar por el "ITV"... Ahora notarás el espéculo, relájate, y disfruta del frío y del pellizco que vas a sentir...

La verdad es que no engaña... y va sucediendo todo, según lo cuenta pero eso no quiere decir que esté exento de una sensación muy desagradable...

Lleva más de media hora de retraso, y eso no es normal, porque July, te ventila rápidamente . En la primera visita, se entretiene algo más preguntando tus antecedentes más "sórdidos" respecto a tu condición de mujer (primera regla, abortos, ciclos menstruales, anticonceptivos utilizados, vida sexual...etc), pero a partir de ese momento, pasas a la consulta, te estampa sus dos besitos de rigor, pregunta la fecha de tu última regla, posibles cambios desde el año pasado y con un ligero movimiento de cabeza te indica que te subas "al potro" y te atraca con el espéculo:  citología, ecografía transvaginal, y andando, que es gerundio, en diez minutos, ¡a la calle!

-Malena, Malena Fontaneda.
-Si, soy yo.
-Adelante.

Sigo a la enfermera entradita en carnes por el pasillo de la clínica y me hace pasar a la consulta, pero... en lugar de July, encuentro a un "chavalín" con la vista fija en la pantalla del ordenador. No parece que tenga ni veinte años. Es rubio, con el pelo muy corto, lleva gafas y es muy atractivo. Es justo el chico que te encantaría encontrarte en cualquier sitio menos en la consulta del ginecólogo...

Levanta la vista de la pantalla , y se pone en pie, extendiendo la mano:

-Malena: Buenos días, disculpa el retraso, pero estoy poniéndome al día con los pacientes de la doctora Mena.
- Y ¿July? quiero decir, la Dra Mena...
-Pues justamente el lunes pasado dió a luz y estoy sustituyéndola en su baja maternal.
-Vaya... cuando pedí hora la semana pasada , no me dijeron nada...
-Bueno, la semana pasada, todavía estaba pasando consulta, le quedaban aún unas semanas para tener su bebé, pero ya sabes, esto no es una ciencia exacta...
-Ya... bueno, pues si te parece bien, como solo es una visita de rutina, vengo en unos meses...
-No, no te preocupes, yo me voy a encargar de sus pacientes hasta que se incorpore de nuevo, veo que vienes a tu revisión anual.
-Si...pero, es que preferiria que me viera July...
-Ya... ésta reacción, suelen tenerla las señoras un poco mayores... pero... no esperaba eso de ti.
- Perdona, no es que no me fie... pero llevo muchos años con July, y estoy encantada con ella...
-Venga, Malena, dame una oportunidad, te aseguro que te voy a tratar muy bien, aunque solo sea, por deferencia a mi hermana Mónica...
-¿Mónica?
-Si, Mónica de la Riba, tu compañera del colegio...
-¿Mónica es tu hermana? entonces... tú eres...¿Carlitos?
-Bueno... era Carlitos, ahora soy el Dr. de la Riba.
-¡Vaya vaya! el mundo es un pañuelo... ¿Cómo me has reconocido? Ha pasado mucho tiempo.
-Pues si te digo la verdad... ha sido por tu apellido, lo de "Fontaneda" es difícil de olvidar y todavía recuerdo tus mosqueos cuando de pequeños te llamábamos "galleta" Fontaneda...
-Si! Ha sido un suplicio toda mi vida... y ¿Hace mucho que trabajas aquí? 
-Empecé ésta semana, sustituyendo a la Dra Mena. He trabajado siempre en la privada desde que acabé mis estudios y he estado en diferentes hospitales. Bueno ¿Te animas?
-Pues la verdad... es que ahora me apetece menos que antes...
-¿Por? ¿Por ser el hermano pequeño de tu amiga Mónica?
-Pues...algo tiene que ver... además nunca me desnudo en la primera cita con un hombre...
-Tranquila, que cuando entro en la consulta, dejo de ser hombre e incluso "hermano pequeño" y me convierto en Dr.
-Hombre... que fueras un poco más feo y una tía... ayudaría.
-Jajaja. Lo siento, pero en eso no puedo complacerte.


¿Qué hago? Quedo como una auténtica imbécil negandome a que me haga la revisión "Carlitos", perdón, el Dr. de la Riba o...  paso las de "Caín" subiendo al "potro" desnuda en la postura menos sexy que se me ocurre? Bueno, total, solo serán unos minutos (eso si...largos, largos...) y probablemente pasaran otros diez años o hasta veinte hasta que le vuelva a ver...

Me levanto y me arrastro hasta la camilla. La enfermera me da una bata y me pide que me quite la ropa. Imagino que para que esté un poco más relajada, "Carlitos" me hace algunas preguntas:

-¿Cuándo ha sido tu última regla? ¿Alguna molestia? ¿Picores, flujo...? ¿Mantienes relaciones sexuales asiduamente o de forma esporádica? ¿Qué medios anticonceptivos utilizas? ¿Exploras mensualmente tus mamas? ¿Has notado algún cambio; hinchazón, secreciones ?

¡Madre mia! ¡Ni en mis peores pesadillas, podía imaginar que "Carlitos" me iba a preguntar esas cosas...!

Se acerca, oigo sus pasos pero afortunadamente no le puedo ver porque la sábana que la enfermera ha puesto sobre mis piernas abiertas y en alto, me dificulta la visión.

-Malena, tranquila, vamos a empezar tomando una muestra para la citología, el espéculo está lubrificado, así que no creo que notes ninguna molestia.

¿Por qué esas palabras, (por otro lado, tan desagradables...) núnca me habían excitado hasta ese día? Tal vez, porque casi siempre había tenido a una mujer como ginecólogo y en algunas excepciones, había sido un Doctor de más de sesenta años el que me había hecho las revisiones. ¿Se daría cuenta de mi excitación? Espero de todo corazón que no...

-Bueno, ya está. Vamos con la ecografía: Bien, el útero, está perfectamente, el endometrio en posición, veo un pequeño quiste en los ovarios;  ya lo vió July en la revisión del año pasado, pero no ha crecido nada... parece que todo está en orden.  Descubrete el pecho por favor, vamos a explorar las mamas.

Ahora si lo veía. Estaba sentado a mi lado y palpaba mis pechos con autentica pericia. Veía que movía los labios y algún sonido, digo yo, que estaría emitiendo, pero a mi no me llegaba...

-¿Malena? Malena ¿tienes frío?
-No, no, estoy bien, muy bien.
-No veo ninguna novedad en la palpación, no obstante, te voy a dar un volante para una mamografía y una ecografia bilateral. Puedes vestirte.

¡Madre mia! ¡Qué manos tiene este chico! Soy una auténtica psicópata ¿Cómo es posible excitarse en una revisión ginecológica?

Cuándo terminé de vestirme "Carlitos" rellenaba el volante para las pruebas.

-Bueno, pues vuelves con los resultados en un par de semanas, y si no hay novedades, te ponemos el sello de "aprobada" hasta el año que viene.
-Bueno... así que nos vemos en un par de semanas ¿no?
-Si, a no ser que me esperes diez minutos y vamos a tomar un café, me queda la última paciente y soy todo tuyo...
-Bueno... eso de todo mío... imagino que te habrás casado...
-Pues no... Cuándo se enteran que soy ginecólogo... las mujeres huyen de mi...
-¡Pues ellas se lo pierden! quiero decir... que así las revisiones... podrían salirles gratis.
-Entonces... ¿Un café?
-Muy bien, pues te espero fuera.

¡Surrealista! ¡Totalmente alucinante!

-¿Si?
- Hola Mónica. ¡Tu hermano "Carlitos" me acaba de ver "la pechuga" y "los muslos"...
-Jajajaja. ¿Te has liado con él o es tu ginecólogo?
-Pues me acabo de enterar que es mi ginecólogo! Oye ¡Cómo ha crecido desde que no le veía! ¡Está hecho un pincel!
-Pues si, se ha hecho un hombrecito de provecho...
-Tía ¡qué corte al principio! pero la verdad es que tiene unas manos... ni me he enterado de la revisión, bueno... si me he enterado... ¡me ha gustado!
-¡Estás loquisima! Ni se te ocurra ponerle las garras a mi hermano encima, cometerías "infanticio"
-¿Cuántos años es menor que tú, cinco, seis?
-Nos llevamos tres años, pero siempre será mi hermano pequeño, y los hermanos pequeños de las amigas no se tocan...
-Bueno, bueno... vamos a tomar un café, y luego te cuento...
-Malena!!! Mi hermano no se toca!!!
-Yo le he enseñado "todo" ahora le toca a él... jajaja. un beso.

En ese momento, el Dr. de la Riba, salía de la consulta.











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