martes, 31 de enero de 2012

Álvaro

Álvaro tiene en la actualidad casi cuarenta años. Su madre fue una conocida actriz en los setenta y ningún resorte se movió en su interior cuándo nació su hijo. Continuó viviendo como hasta ese momento. Viajaba, tenía multitud de compromisos profesionales y una agitada vida social.

Fue la abuela, la encargada de criar a Alvaro, mientras su madre, apenas le dirigía una mirada de vez en cuando. Le crispaba su comportamiento de niño, sus excentricidades de adolescente, su pasión por los aviones que ella odiaba y a los que tenía pánico. Se negó a pagar sus estudios de piloto, y Álvaró trabajo muy duro para conseguir el dinero suficiente y viajar a Miami a realizar su sueño.

Y... ¿su padre? Alvaro, ¿tenía padre?

Si, naturalmente, pero era el típico mantenido por una mujer rica, sin criterio y sin ninguna pasión por la vida, sin querer comprometerse con nada, y sin sentimientos por ese niño que le reclamaba.

Han pasado muchos años y ahora, estamos frente a la puerta de una UCI. La madre de Álvaro ha sufrido un infarto. Su padre murió hace tres años y él se enteró casi un mes más tarde por casualidad, leyendo una revista en la peluquería donde aparecia un breve reportaje comentando el fallecimiento del marido de la famosa actriz....

Estoy nerviosa. Las UCI´s por motivos personales me ponen ´´atacada´´y me traen penosos y estresantes recuerdos, sin embargo Álvaro, está tranquilo. Mira el reloj, se retrasan en salir a dar el parte médico, siempre ocurre igual. Los minutos delante de esa puerta parecen horas, pero horas de cien minutos. Álvaro saca su movil, consulta sus e-mails, juega, mata el tiempo. Insisto en preguntarle si está bien, si está seguro de que no quiere que llamemos a sus tías, las hermanas de su madre para que comparta con ellas estos momentos complicados. No quiere, me dice, que ya me explicará cuando salgamos del hospital.

Por fin sale el equipo médico y nos conduce a una pequeña sala, nos piden que tomemos asiento y nos explican que la situación no tiene pinta de mejorar, y que probablemente el desenlace es inminente. Nos dicen si queremos verla. Está inconsciente. Álvaro declina entrar a la UCI y les da a los doctores su teléfono movil para que le informen cuando fallezca. Se quedan extrañados, se miran entre ellos, me miran a mi, yo... miro al suelo...

Bajamos en silencio, llegamos al parking del hospital y Álvaro me invita a cenar.

-Gracias por acompañarme. Se que no entiendes mi comportamiento, pero es lo que hay. Me da igual lo que le pase aunque , espero, que ésto acabe cuanto antes. No voy a avisar a mis tías, son tan crueles y despiadadas como ella, solo querran saber que les ha tocado en la herencia cuándo se lea el testamento, ellas solo me traerían mas problemas en el hospital y mal rollo. Gracias por no pedirme explicaciones aunque es normal que no entiendas mi reacción. No siento nada, no la quiero, ella tampoco me ha querido nunca a mi. He sido un accidente en su vida que ha intentado olvidar. Suena muy antinatural pero hay madres que no quieren a sus hijos y esto es casi imposible de superar para mi, espero que cuando muera, cuando ya no tenga madre de verdad, pueda ser como cualquier otro hijo que ha perdido a su madre, esta vez por ley de vida y de manera natural.


Hablaba con una entereza, con una frialdad que me ponía piel de gallina. Álvaro ya era un adulto pero no había conseguido curar su herida del dolor, del abandono y del nulo afecto recibido a lo largo de su vida por parte de su madre.

Cenamos hablando de sus viajes, de su nueva casa, de la ruptura con su última novia; Álvaro, era incapaz de mantener una relación que durara apenas unos meses con cualquier mujer. Era un buen hombre pero tenía demasiadas carencias afectivas que no le dejaban desarrollar sus relaciones de manera equilibrada.

A la semana siguiente, recibí un correo:

Querida amiga: Ya ha terminado todo. La famosa actriz que me dió a luz, ya está en el infierno. 

Imagino tu cara en este momento, pero si de verdad te consideras mi amiga y me quieres tanto o más de lo que te quiero yo a ti, cámbiala por una sonrisa, porque yo por fin, estoy en paz. 

Ordené todo para su incineración. Mi abogado se encarga de la gestión de todos sus bienes, y serán liquidados y donados a una ONG que ayuda a niños sin hogar. Creo que al menos ´´otros´´ se van a beneficiar de sus benditos bienes para aliviar sus males. 

Empieza el resto de mi vida y me he propuesto ser feliz. Ya no hay nada que me lo impida.

P.d; por favor, escribe un post, de esos- tan inspirados- que publicas en tu blog, contando esta historia, pero no des demasiados detalles, soy tímido. Ayúdame a poner por escrito el punto y aparte del resto de mi vida.

Un abrazo.


Álvaro.





lunes, 30 de enero de 2012

"Los derechos imprescriptibles del lector"

 Me ha parecido interesante, a ver si a vosotros también.... aunque claro, no estoy de acuerdo en todo...

Agrupados bajo el nombre "Los derechos imprescriptibles del lector" El escritor francés, Pennac. cree que el lector debe gozar de estos diez derechos...
 
1. El derecho a no leer.

Aceptemos de una vez que hay gente a la que leer puede no gustarle... -allá ellos-; dice Pennac: "La idea de que la lectura humaniza al hombre es justa en su conjunto, a pesar de que existen algunas excepciones deprimentes. Se es sin duda un poco más humano, si entendemos por eso un poco más solidario con la especie (un poco menos fiera), después de haber leído a Chejov que antes. Pero cuidémonos de flanquear este teorema con el corolario según el cual todo individuo que no lee debería ser considerado a priori como un bruto potencial o un cretino redhibitorio. Si lo hacemos convertiremos la lectura en una obligación moral, y este es el comienzo de una escalada que nos llevará rápidamente a juzgar, por ejemplo la moralidad de los libros mismos".

2. El derecho a saltarse páginas.

Si una historia (sobre todo las prosas morosas y detallistas del siglo XIX, podemos agregar) abunda en fragmentos que nos desesperan o aburren, es mejor dejarlos pasar que renunciar del todo a la obra. Así dice Pennac que hizo en su infancia con La guerra y la paz: devoró la historia de amor y descartó las páginas sobre política y estrategias bélicas.

3. El derecho a no terminar un libro.

Y así como se puede esquivar algunas partes centrales en un libro, se puede obviar su final. Para Pennac, nada (¡y menos el temor a ser juzgados como perezosos o ignorantes por otros!) justifica que leer se convierta en una obligación. Si un libro comienza a aburrirnos, dejémoslo para otro momento... o para otro lector.

4. El derecho a releer.

Dice Pennac: "Releer lo que me había rechazado antes, releer sin saltarse una línea, releer desde otro ángulo, releer para verificar, sí… nos concedemos todos estos derechos. Pero releemos sobre todo gratuitamente, por el placer de la repetición, la alegría de los reencuentros, la puesta a prueba de la intimidad. Otra vez, otra vez, decía el niño que fuimos…".

5. El derecho a leer cualquier cosa.

Sí. A leer literatura estereotipada, comercial, que repite una fórmula... si la disfrutamos. Que nadie se rasgue las vestiduras. Según Pennac, tarde o temprano, hechizados por la lectura en sí misma, daremos con textos mejores (más verdaderos, que no ocultan la complejidad de las cosas) y nos haremos adictos a ellos. Tenderemos (pero naturalmente, sin imposiciones ni vergüenzas) a buscar escrituras más auténticas y profundas.

6. El derecho al bovarismo (enfermedad textualmente transmisible).

Leer febrilmente, vibrar de emoción, obsesionarnos por un texto o personaje es válido (y no una etapa inmadura que debemos superar).

7. El derecho a leer en cualquier parte.

En cualquier parte y haciendo diferentes cosas. Tomando sol. Viajando. Caminando. Adormeciéndonos. Comiendo. Agreguen sus variantes.

8. El derecho a picotear.

Leer de aquí y de allá, varios libros a la vez. O abrir un volumen en cualquier lugar y leer con toda intensidad la página casual... para cerrar el libro hasta otra temporada. "Cuando no se tiene el tiempo ni los medios para tomarse una semana en Venecia -argumenta Pennac-, ¿por qué rehusarse el derecho de pasar allí cinco minutos?".

9. El derecho a leer en voz alta.

De poner nuestro cuerpo, nuestra voz, nuestra saliva, nuestra interpretación en la lectura. Pero también, por supuesto, derecho a leer en voz baja.

10. El derecho a callarnos.

O derecho a mantener con el texto una relación compleja, extraña, personal e intransferible. "La lectura es una compañía que no ocupa el lugar de ninguna otra y a la que ninguna compañía distinta podría reemplazar. No le ofrece [al lector] ninguna explicación definitiva sobre su destino, pero teje una retícula apretada de complicidades entre la vida y él. Ínfimas y secretas complicidades que hablan de la felicidad paradójica de vivir, al tiempo que iluminan el absurdo trágico de la vida".

viernes, 27 de enero de 2012

Ejercicios literarios.

Me dolió, si me dolió, para que voy a negarlo...

Hace una eternidad que escribo. He tocado casi todos los ¨palos literarios¨, desde el relato romanticón, pasando  por  la ciencia ficción, y hasta me he atrevido a tocar el erotismo, el terror, la parodia... y eso si, aunque de puntillas y con más miedo que vergüenza, hasta la poesía. Asi que no me digais que no es para que duela, que tu  ¿mejor amiga?  tenga el valor de regalarte un curso/taller de escritura creativa...


Me ha sentado mal. Si, ¡qué quieres que te diga! No es que yo me las de de nada, escribir es solo un hobby, pero... no se, yo hubiera preferido un perfume, un pantalón, o incluso unas entradas para el teatro, un Spa... en fin, los típicos regalos de las amigas que se supone que te quieren...y yo, este regalo me lo tomé como:

-Toma, anda, ve a este curso, a ver si consigues hilar tres frases sin decir tonterias...

Ufff.
El horario no estaba mal, y me pillaba, justo enfrente del trabajo, asi que a la salida, decidí pasarme, pensé; bueno, echo un vistazo y si no me va, con no volver, ¡listo! Pero antes de escuchar ni una palabra, y nada más entrar en la clase, decidí que iba a apurar hasta el último minuto del curso...

¿Por ?, y... ¿Ese cambio tan repentino?

Cuándo entré el primer día y vi al mismísimo ´Adonis¨ al frente del taller de escritura, entendí que el regalo, tenía una doble lectura....

-Por favor, id tomando asiento. Vamos a empezar. Me llamo Santiago y durante cinco días vamos a llevar a cabo una taller literario. Hablaremos de las distintas técnicas que podemos usar a la hora de redactar textos, cómo ser creativos en la elección de temas, y distintos recursos literarios que nos van a ayudar a hacer...-  y yo la verdad es que no recuerdo nada más...porque yo no escuchaba lo que Santiago estaba diciendo, yo me lo estaba imaginando en la barra de un bar, haciendo un streptease...

Me arrepentí de lo mal que había juzgado a Sonia por hacerme ese ¨original regalo¨ ¡Qué tía! yo que creí que era un regalo-envenenado y resulta que es un regalo-bombón... Le mandé un SMS de inmediato:

-¡Jo tía, ya te vale! ¡Vaya pedazo de semental! ¡Recuerdame que te compre un piso! ¡Está para mojar pan!
A los treinta segundos me contestó:
-Tía, ¡estás fatal! ¡no entiendo ni media palabra! ¿de qué vas?

No iba a perder ni un segundo de esa visión celestial que tenía enfrente, asi que ya contestaría a Sonia al terminar la clase.

-Disculpa ¿tu nombre?
-Ahhh! ¿Es a mi?
-Si, nos estamos presentando y contando nuestra experiencia como escritores.
Santiago hablaba pero yo estaba tan extasiada mirándole que no escuchaba ni una palabra...
-Bueno, si, perdona, es que estaba atendiendo un asunto muy urgente de trabajo... pero ya he apagado mi movil y soy toda tuya... bueno... quiero decir que... ¿cuánto dura la clase?
-Aproximadamente un par de horas, primero será teoría y terminaremos con un ejercicio práctico, pero luego llegaremos a ese tema, ahora dinos tu nombre y qué experiencia tienes.
-Me llamo Marian y bueno, experiencia... no mucha...bueno, depende... con los hombres no he tenido demasiadas experiencias gratas.
-¿Disculpa? Me refiero a experiencia en la escritura.
Mi cara se puso de color granate... cuándo escuché a Santiago y alguna risita de fondo de mis compañeros...quería que me tragase la tierra...
-Tengo un blog, y gané un concurso de cuentos en el colegio...
Bueno, pues, ya esta! Ya me he ganado el título de:  -la tonta de la clase-

Cuándo terminó el taller, me acerqué a Santiago.

-Te debo una disculpa, he estado muy distraida al principio de la clase, pero es que tengo mucho lio en el trabajo y es dificil desconectar...
-No te preocupes. ¿Te ha gustado la clase?
-Si ha sido muy amena y se me han pasado las dos horas en un santiamen!
-Bueno, me alegro,  Ahora tengo otro curso, si me disculpas...
-Pues hasta mañana!

¡Qué voz! ¡Qué ojazos! ¡Vaya manos! ains...

Al día siguiente, mis compañeros se volvieron a mi paso... a lo mejor... me había excedido un poco arreglandome y dejaba detras de mi, el aroma de mi perfume más sofisticado.
Si, tal vez me había pasado un poco... ¡total! para ir a una clase de escritura creativa, no era preciso enfundarse en un Dolce Gabanna...

-Buenas trades ¿Qué tal el ejercicio de ayer? ¿Algún voluntario para compartirlo con los demás?

Levanté la mano
-Marian, ¿verdad?, adelante!
-Si,  Marian, -Recordaba mi nombre...Ummm, buena señal...- y empecé a leer el primer ejercicio: ¨La vida te da sorpresas¨ utilizando las 17 palabras que nos propuso.Hubo, risitas de mis compañeros, pero a mi solo me importaba la opinión de Santiago.

-Bien, divertido y creativo. ¿Basado quizás en un hecho real? Os advierto que casi siempre la vida real supera la ficción, y  lo que vivimos cada día puede ser una excelente fuente de inspiración que nos permite dar rienda suelta a la imaginación y  de ahí pueden salir textos tan interesantes como el que Marian, acaba de compartir.

El segundo día pasó tan rápido o más que el primero ¡Bendita Sonia! ¡qué buena idea regalarme el curso! además de regalarme la vista, estaba aprendiendo muchísimo. Cuando estaba casi en la puerta, Santiago me llamó.

-Marian; ¿tienes un momento?
-Pense: - Dispones del resto de mi vida para ti, cariño, pero solo dije: ¡Claro!
-Tienes mucha facilidad para escribir, eres creativa, ¿Trabajas en algo relacionado con esto?
-Pues no, no tiene nada que ver, soy economista.
-Bueno, entonces es un don natural, te animo a que sigas trabajando y aprendiendo. Talento hay mucho en el mundo, pero hay que acompañarlo de trabajo si quieres conseguir algo en la vida. Tu nivel liteario comparado con el resto de tus compañeros es alto. De vez en cuando, el trabajo te trae gratas sorpresas, como tu presencia. ¡Así da gusto dar clase!

¿Qué estaba diciendo? ¿Qué le gustaba?, ¿Qué quería ser mio para siempre? ¿Qué utilizara su cuerpo para mi deléite?

-Si, la verdad es que imaginación no me falta... ¡¡¡Si  tú supieras lo que se me pasa por la cabeza!!!
-Pués te animo a que lo utilices.
-¡De acuerdo! ¿Nos comemos?, quiero decir... ¿Nos tomamos algo?
-Jajajaja, lo siento, pero tengo clase en cinco minutos, tendremos que dejarlo para el viernes que es el último día del taller y acabo mi jornada con vuestra clase.
-Perfecto!, pues no hagas planes, que salimos de copas el viernes.

Cada día me gustaba más, la clase y... Santiago. Por una parte estaba deseando que llegase el viernes y por otra... sentía que el taller terminase... a lo mejor podría re-engancharme o probar otro taller que él impartiera en la escuela.

Llegó el viernes.
Al entrar en el aula, ¡casi me caigo! En lugar de Santiago, estaba al frente de la clase, una señora. Tenía el rostro muy agradable, rozaría los sesenta. Llevaba un traje sastre que le quedaba de maravilla. Tenía el pelo canoso y aunque era bajita su cuerpo era esbelto.Me recibió con una sonrisa cuándo entré.

-Ah! Perdón, creo que me he confundido de aula...
-¿Marian? No, no te has confundido, ésta es nuestra clase.
-¿Cómo? y ¿Santiago?
-¿Santiago? ¿a quién te refieres? ¿Algún alumno?
-No, no, el profesor del taller.
-Debes estar confundida, es nuestro último día de clase. Llevamos desde el lunes aquí, y he sido yo quién ha impartido las clases a este grupo. 

Me senté, confundida y desubicada... Vamor a ver... Está claro, que esa era mi clase, el mobiliario, e incluso mis compañeros pero... ¿Dónde estába Santiago?

No pude concentrarme en toda la clase, no paraba de preguntarme qué estaba pasando...

-Ha sido un placer contar con vosotros en este taller de escritura creativa. Tenéis talento, ahora, solo queda que la inspiración, os encuentre trabajando. La imaginación es vuestra mejor arma, ¡UTILIZADLA! ¡dadle rienda suelta! ¡Esa será la clave de vuestros éxitos! ¡Soñad y atreveos a escribir esos sueños! 
Decía Graham Greene, que; -´´Las personas reales están llenas de seres imaginarios..´´. Os animo a LIBERAR a los vuestros! La imaginación, os llevará al paraiso...

Así que... ¿Santiago era uno de esos ´´seres imaginarios´´? ¿Una especie de ´´necesidad´´ que había creado mi imaginación?

¡COMPLICADO! COMPLICADO llevar a cabo el último Ejercicio de taller literario´: Escribir una historia surrealista que tenga que ver con el desarrollo de nuestro taller literario.













jueves, 26 de enero de 2012

Fin de fiesta...

Ejercicio de taller literario -5-:

Relato que comience de forma violenta y acabe con erotismo, o...viceversa; puede empezar con erotismo y terminar en tragedia...

Había llegado hacía apenas un par de meses y era la actuación estrella.

Encaramada en la barra, dejaba sin aliento a todos los que la obsevaban.

Sus movimientos eran como si de un felino se tratase...

provocativos, 
                    sensuales, 
                                   seguros, 
                                               precisos...
Su mirada azúl turquesa conseguía:

                                      seducir,
                                                            provocar,
                                                                              hechizar...

Se deslizaba en la barra americana como una gota de lluvia escurre por un cristal;

                             sin esfuerzo, 
                                                  dulcemente...

Cuándo ya tenía cautivado a "su publico" (como a ella le gustaba llamar a los espectadores que acudian al local de streptease), se desprendía de su maillot de licra, dejando a la vista un cuerpo perfecto que no dejaba nada a la imaginación. No se oía ni una mosca, los hombres babeaban ante semejante exhibición de sensualidad.

Elisabeth llevaba más de cinco años en el "Luna Nueva" y siempre había acaparado todas las miradas. Era la número uno en "lo suyo" hasta que llego Iovanna, quitándole el protagonismo cada noche y sobre todo... su lugar en la cama de Tom, el dueño del local.

Lo pensó muchas veces, aunque desechó la idea por ser descabellada, cruel, y temeraria, pero el día que Iovanna se jactaba enseñando la pulsera de oro que Tom la había regalado, decidió ponerse a elucubrar el plan que acabaría con su peor pesadilla...

Era sábado. El local estaba a reventar. La voz de que Iovanna llevaba a cabo un espectáculo sexy y explosivo, corrió como la pólvora y consiguió sacar de la ruina inminente a la que estaba abocado el "Luna Nueva" antes de su llegada.

Todo estaba listo. 

              Iovanna actuaría en primer lugar.

Elisabeth, aprovechando que el local estaba desierto por las mañanas,  entró sigilosamente por la puerta lateral del local que la noche anterior había dejado abierta y jugándose el tipo, aunque segura de su equilibrio y flexibilidad después de años subiendo y bajando por la barra americana, llegó hasta la parte más alta del escenario a través de un peligroso entramado metálico sembrado de cables y focos. Cuando alcanzó la estructura donde estaba anclada la barra americana y no con poco esfuerzo, consiguió aflojar los tornillos que la sujetaban a la base del armazón metálico.


A las diez de la noche, empezó el espectáculo.

Iovanna, apareció resplandeciente, enfundada en su maillot negro y comenzó a subir por la barra con la agilidad felina que le caracterizaba. Notó algo extraño, pero continuó subiendo hasta casi diez metros. Se inclinó hacia abajo, soltó sus manos quedando enganchada a la barra tan solo con el abrazo de sus piernas, en ese momento, la barra se soltó de su engranaje y se precipitó en el vacio. Iovanna salió despedida cayendo a los pies de un aterrado cliente que se quedo paralizado ante tan siniestro fin de fiesta...

Detrás del escenario y apurando su Gin tonic, Elisabeth, sonreía...


miércoles, 25 de enero de 2012

Microrelatos...

Ejercicio de taller literario -4-:

Escribir tres microrelatos de 125 palabras, dotando de personalidad y sentimientos a: un objeto, una prenda de vestir y una planta.

Hay que reconocer que he tenido mala suerte. 
Podía haber sido cualquier otra cosa, pero soy un diccionario de primaria. 
He pasado de hermano en hermano y luego me trasladaron a la casa del vecino y seguí pasando de mano en mano hasta el día de hoy. 

¿Cuándo va a terminar éste "vía crucis"? 

¿Por qué no habré sido un betseller de los que leen y lo ponen a descansar en una estantería por los siglos de los siglos? (AMEN)

Estoy cansado, tengo muchas hojas rotas, chupadas, múltiples bigotes y dientes negros pintados sobre  hombres y mujeres de rancio abolengo, y lo más doloroso... cientos de hojas dobladas por la punta...

¡¡¡Ay!!! quién fuera un E-book y poder verlo todo a través de un cristal...
*(125 palabras)


Fuimos el regalo de Berta, la más tacaña de la familia.

A nuestro lado,  yacía mas solo que la una, un calcetín de esos tan "estirados" que llevan los ejecutivos. 

-¿Dónde esta tu compañero?- le preguntamos nosotros después de presentarnos como nuevos en la comunidad del tercer cajón.

-No lo sé. Oí decir a nuestro dueño que descubrió "una carrera" en él y no he vuelto a verle...Tengo la esperanza de que a uno de estos de al lado le pase lo mismo y yo me pueda unir de nuevo para volver a ser "útil"

Mi sorpresa fué mayúscula cuando un día yo también me quedé solo. A mi compañero, también le salió "una carrera" (y eso que somos de lana) 
La carrera de MARIONETA... 
*(125 palabras)


¡Qué manía tiene la gente de querer imposibles! 
Mi dueña, que es de Valencia, se empeño este verano en que su prima "la Vicenta" le diera una "rama de buganvilla" -porque la tenía "mu bonica"-
¡No quiero ni acordarme de lo bien que estaba yo allí!, ¡lo feliz que era! : todo el año con calorcito, protegidita del frío y del aire y dándome el sol continuamente. Plantadita en el suelo con la mezcla perfecta de arena de río, mantillo y sustrato (pero sustrato del bueno, bueno, nada de ese "universal") y fué todo uno al arrancarme y llegar a Madrid: empecé a perder hojas y me quedé sin flores. Raquítica y escuchimizada estoy, y más desnuda que la chica de la portada del Interviú...
*(125 palabras)

martes, 24 de enero de 2012

Cualquier parecido con la realidad...

Ejercicio de taller literario -3-: 


Escribir un Texto políticamente incorrecto.



Marina está gorda, digas tú lo que quieras, pero ella se lo ha buscao, es una mantenida. Es muy cómodo quedarte en casa mientras el marido se parte los cuernos en el trabajo y ella se dedica a mirarse el ombligo  y según su madre: es una santa. ¡Con lo bien que educa a los hijos! y lo bien enseñao que tiene al perro que no se hace "nada" en la casa... ¡Ya le vale! ¿Te has fijado en ese ridículo impermeable que le ha puesto para sacarle cuando llueve? Ella dice que los nervios le dan por comer, pero ¿nervios? ¿nervios de qué? ¿Le stresa llevar a los niños al parque,  ir al Mercadona y estar pendiente de cuando le toca la pastilla desparasitadora al chucho? Está gorda y tiene la cara de cemento armao diga la madre lo que quiera.


No lo entiendo, en nuestra sociedad de hoy queda muy bien eso de tener perro y más si lo sacas de una perrera, entonces eres una especie de "héroe". Toda la vida ha habido perros callejeros y no ha pasao nada. Los perros son perros y no hay que elevarlos a la categoría de semidioses de la casa. Me desespero cada vez que me toca en el supermercado alguién que compra ese "pienso moderno" para perros que vale una fortuna, pero...¿los perros no han comido toda la vida de Dios las sobras de la casa? Pues ahora no. ¡es el colmo! por lo visto, no se les da ni los huesos por si se atragantan... Ya es hora de poner cada cosa en su lugar que nos estamos volviendo locos.


Eso si, lo que me parece muy requetebién es ver a la gente que fuma, pelándose de frío en la calle. Esa ley de no fumar en los sitios públicos es la mejor  que se ha aprobado en España (supongo que es para compensar, ya que los sinvergüenzas de los sociatas aprobaron la ley de matrimonio homosexual. ¡Qué barbaridad! hasta está permitido por la ley en España tanta mariconería...) Pero los que fuman, ¡qué se mueran de pulmonía y dejen de meternos el humo a los demás por las narices. Ellos son los que ocupan ahora el sitio de los perros callejeros mientras los chuchos viven como marqueses en casa de la gente.


Mi cuñada dice que soy una bocazas porque digo a la cara lo que todo el mundo piensa. Dice que así me voy a quedar sin amigos en dos días, y la verdad, no me pesa, porque la gente es una desagradecida. Bien que te piden favores cuando les hace falta. Todavía me acuerdo cuando trabajaba limpiando en el ambulatorio del barrio, yo era el ultimo mono de allí, pero los "supuestos amigos" no se cortaban en pedirme que aunque tuviera que acostarme con los médicos, les adelantara todo lo posible las pruebas y las citas con los especialistas. Mas de una vez se me ha puesto la cara roja, pidiendo favores, y luego la gente, si te he visto, no me acuerdo.


Lo que desde luego, hace mucha falta ahora es educación, pero educación a los padres que en vez de hijos, parece que tienen bestias a las que sacan a pasear por los restaurantes y hasta les suben a los aviones pero no tienen la autoridad de mandarles que se callen para que el resto de los mortales comamos o viajemos en paz, que nuestro buen dinero nos cuesta y tenemos que aguantar los berridos y las peleas de sus hijos como si fueran de todos nosotros. Un buen jarabe de palo es lo que necesitan ahora las criaturas, con eso de que se traumatizan con los azotes, estamos haciendo una generación de terroristas de no te menees.


Y no te digo ná de la juventú, ¡esos si que tienen poca vergüenza ni la han conocío! Las mozas, todas unas zorrunas acostándose con unos y con otros además que no lo digo yo, ¡lo dicen ellas en los programas de televisión! Dicen que "tienen derecho" igual que los hombres! pero: ¿dónde se ha visto que los hombres y las mujeres sean lo mismo? Las mujeres y los hombres son lo mismo pa trabajar pero no para para irse con unos y con otros a la cama, eso siempre ha sido "cosa de hombres" La mujer toda la vida ha tenido que ser decente y ahora está de moda pingonear y llegar a casa de madrugada como las golfas. ¿Dónde vamos a ir a parar? Es que ni el príncipe ha encontrao a una que no estuviese estrená.


Cada vez estoy más hartita de este gobierno, bueno, de éste y del anterior y ya casi estoy hasta las narices del que vendrá... ¡Panda de mangantes! ¡no hay en España pan, pa tanto chorizo! y es que da igual de un lado que del otro: 
-"¡Madre! Usté póngame ande haya que ya me encargo yo de rebañar lo que haiga" ¡A la cárcel les metía yo a todos!, ¡Ay Señor, Señor! tanta libertá, tanta libertá!  ¡La madre del cordero!, si Franco levantara la cabeza...


*MIL PERDONES...(Me ha costado mucho, ser tan tan incorrecta...aunque solo sea literatura...)

lunes, 23 de enero de 2012

Carta a una madre

Ejercicio de taller literario -2-:

 Escribir una carta a una madre que te abandonó al nacer.

Cuando me enteré que Amalia no era mi madre biológica, apenas tenía 7 años. Mi hermano Abel me lo dijo. Tenía un par de años más que yo y escuchó a sus padres una conversación con unos amigos una noche en la que se despertó y tras la puerta del salón no perdió detalle de lo que allí se estaba confesando...

Me dijo que tú eras solo una adolescente cuando nací y que vivias cerca de su casa. Tus padres se deshicieron de ti cuándo comprobaron que estabas embarazada y el padre no quiso asumir sus reponsabilidades contigo. Él era un chico del barrio, mayor que tú y te engatusó para divertirse con una pobre e ingenua muchachita.

Amalia y Agustín, se compadecieron de ti. Pedias limosna en la puerta del mercado y a medida que pasaba el tiempo y tu vientre se abultaba, ellos decidieron acogerte en su casa. Prometieron cuidarte y encargarse de bebé. Abel me contó que cuándo yo apenas tenía un mes, te marchaste sin decir adios y nunca más supimos de ti.. No se lo que te impulsó. No se cual fueron tus circunstancias, seguramente difíciles...

¿Has pensado en mi alguna vez?

No ha pasado ni un día, en el que yo no pensara en ti.

¿Nos pareceremos?

¿Estás viva?, ¿tienes otros hijos? 

Yo no dije nada cuando mi hermano me lo contó. Me hizo prometer que no me chivaría, porque si se enteraban que estaba espiando y a las tantas de la noche...se la iba a cargar... así que mantuve en silencio el secreto por algún tiempo.

Amalia me lo contó un día:

-Sara, tengo que contarte una cosa... 

Nunca voy a olvidar sus lágrimas... Me explicó con detalle las circunstancias, y te disculpó.

No se si alguién habrá tenido una "sustituta" de madre mejor que Amalia. Me ha querido como si fuera hija suya de verdad, nunca ha hecho diferenciaciones entre Abel y yo, por eso, me siento tan mal ahora que soy mayor y también madre, pienso en ti más que en ella y eso es muy injusto por mi parte.

Tengo tres hijos, dos mellizos y una niña que adoptamos de otro país. Los quiero a todos por igual, aunque los chicos se quejan que " bebo los vientos" por Yan, no lo hago a propósito, tal vez es pura solidaridad.

No se dónde enviarte esta carta, así que he pensado escribirte de vez en cuando y guardar las cartas en una pequeña cajita de jade que compré en Pekín cuando adoptamos a Yan. Sueño que tal vez un día puedas leerlas, de alguna manera van a ser nuestro "cordón umbilical" y si alguna vez te encuentro, en vez de cortarlo, harémos un "doble nudo" para no separarnos núnca más.

jueves, 19 de enero de 2012

La vida te da sorpresas...

Ejercicio de taller literario -1-: 

Crear un relato dónde aparezcan las siguientes palabras:  

Fontaneda,  corazón, entradita en carnes, garras, visita de rutina, feo, baja maternal, estudios, pericia, espéculo, ordenador, café, orden, volante, dos besitos, desagradable y bata.

                                               ***

¡Parece mentira! Media vida acudiendo al ginecólogo y ¡todavía me tiemblan las piernas! además, conozco de sobra a July, hace más de cinco años que paso las revisiones con ella. Me gusta porque no se anda con paños calientes, va al grano:

-Malena, súbete al potro de torturas y abre las piernas: Si quieres disfrutar, antes tendrás que pasar por el "ITV"... Ahora notarás el espéculo, relájate, y disfruta del frío y del pellizco que vas a sentir...

La verdad es que no engaña... y va sucediendo todo, según lo cuenta pero eso no quiere decir que esté exento de una sensación muy desagradable...

Lleva más de media hora de retraso, y eso no es normal, porque July, te ventila rápidamente . En la primera visita, se entretiene algo más preguntando tus antecedentes más "sórdidos" respecto a tu condición de mujer (primera regla, abortos, ciclos menstruales, anticonceptivos utilizados, vida sexual...etc), pero a partir de ese momento, pasas a la consulta, te estampa sus dos besitos de rigor, pregunta la fecha de tu última regla, posibles cambios desde el año pasado y con un ligero movimiento de cabeza te indica que te subas "al potro" y te atraca con el espéculo:  citología, ecografía transvaginal, y andando, que es gerundio, en diez minutos, ¡a la calle!

-Malena, Malena Fontaneda.
-Si, soy yo.
-Adelante.

Sigo a la enfermera entradita en carnes por el pasillo de la clínica y me hace pasar a la consulta, pero... en lugar de July, encuentro a un "chavalín" con la vista fija en la pantalla del ordenador. No parece que tenga ni veinte años. Es rubio, con el pelo muy corto, lleva gafas y es muy atractivo. Es justo el chico que te encantaría encontrarte en cualquier sitio menos en la consulta del ginecólogo...

Levanta la vista de la pantalla , y se pone en pie, extendiendo la mano:

-Malena: Buenos días, disculpa el retraso, pero estoy poniéndome al día con los pacientes de la doctora Mena.
- Y ¿July? quiero decir, la Dra Mena...
-Pues justamente el lunes pasado dió a luz y estoy sustituyéndola en su baja maternal.
-Vaya... cuando pedí hora la semana pasada , no me dijeron nada...
-Bueno, la semana pasada, todavía estaba pasando consulta, le quedaban aún unas semanas para tener su bebé, pero ya sabes, esto no es una ciencia exacta...
-Ya... bueno, pues si te parece bien, como solo es una visita de rutina, vengo en unos meses...
-No, no te preocupes, yo me voy a encargar de sus pacientes hasta que se incorpore de nuevo, veo que vienes a tu revisión anual.
-Si...pero, es que preferiria que me viera July...
-Ya... ésta reacción, suelen tenerla las señoras un poco mayores... pero... no esperaba eso de ti.
- Perdona, no es que no me fie... pero llevo muchos años con July, y estoy encantada con ella...
-Venga, Malena, dame una oportunidad, te aseguro que te voy a tratar muy bien, aunque solo sea, por deferencia a mi hermana Mónica...
-¿Mónica?
-Si, Mónica de la Riba, tu compañera del colegio...
-¿Mónica es tu hermana? entonces... tú eres...¿Carlitos?
-Bueno... era Carlitos, ahora soy el Dr. de la Riba.
-¡Vaya vaya! el mundo es un pañuelo... ¿Cómo me has reconocido? Ha pasado mucho tiempo.
-Pues si te digo la verdad... ha sido por tu apellido, lo de "Fontaneda" es difícil de olvidar y todavía recuerdo tus mosqueos cuando de pequeños te llamábamos "galleta" Fontaneda...
-Si! Ha sido un suplicio toda mi vida... y ¿Hace mucho que trabajas aquí? 
-Empecé ésta semana, sustituyendo a la Dra Mena. He trabajado siempre en la privada desde que acabé mis estudios y he estado en diferentes hospitales. Bueno ¿Te animas?
-Pues la verdad... es que ahora me apetece menos que antes...
-¿Por? ¿Por ser el hermano pequeño de tu amiga Mónica?
-Pues...algo tiene que ver... además nunca me desnudo en la primera cita con un hombre...
-Tranquila, que cuando entro en la consulta, dejo de ser hombre e incluso "hermano pequeño" y me convierto en Dr.
-Hombre... que fueras un poco más feo y una tía... ayudaría.
-Jajaja. Lo siento, pero en eso no puedo complacerte.


¿Qué hago? Quedo como una auténtica imbécil negandome a que me haga la revisión "Carlitos", perdón, el Dr. de la Riba o...  paso las de "Caín" subiendo al "potro" desnuda en la postura menos sexy que se me ocurre? Bueno, total, solo serán unos minutos (eso si...largos, largos...) y probablemente pasaran otros diez años o hasta veinte hasta que le vuelva a ver...

Me levanto y me arrastro hasta la camilla. La enfermera me da una bata y me pide que me quite la ropa. Imagino que para que esté un poco más relajada, "Carlitos" me hace algunas preguntas:

-¿Cuándo ha sido tu última regla? ¿Alguna molestia? ¿Picores, flujo...? ¿Mantienes relaciones sexuales asiduamente o de forma esporádica? ¿Qué medios anticonceptivos utilizas? ¿Exploras mensualmente tus mamas? ¿Has notado algún cambio; hinchazón, secreciones ?

¡Madre mia! ¡Ni en mis peores pesadillas, podía imaginar que "Carlitos" me iba a preguntar esas cosas...!

Se acerca, oigo sus pasos pero afortunadamente no le puedo ver porque la sábana que la enfermera ha puesto sobre mis piernas abiertas y en alto, me dificulta la visión.

-Malena, tranquila, vamos a empezar tomando una muestra para la citología, el espéculo está lubrificado, así que no creo que notes ninguna molestia.

¿Por qué esas palabras, (por otro lado, tan desagradables...) núnca me habían excitado hasta ese día? Tal vez, porque casi siempre había tenido a una mujer como ginecólogo y en algunas excepciones, había sido un Doctor de más de sesenta años el que me había hecho las revisiones. ¿Se daría cuenta de mi excitación? Espero de todo corazón que no...

-Bueno, ya está. Vamos con la ecografía: Bien, el útero, está perfectamente, el endometrio en posición, veo un pequeño quiste en los ovarios;  ya lo vió July en la revisión del año pasado, pero no ha crecido nada... parece que todo está en orden.  Descubrete el pecho por favor, vamos a explorar las mamas.

Ahora si lo veía. Estaba sentado a mi lado y palpaba mis pechos con autentica pericia. Veía que movía los labios y algún sonido, digo yo, que estaría emitiendo, pero a mi no me llegaba...

-¿Malena? Malena ¿tienes frío?
-No, no, estoy bien, muy bien.
-No veo ninguna novedad en la palpación, no obstante, te voy a dar un volante para una mamografía y una ecografia bilateral. Puedes vestirte.

¡Madre mia! ¡Qué manos tiene este chico! Soy una auténtica psicópata ¿Cómo es posible excitarse en una revisión ginecológica?

Cuándo terminé de vestirme "Carlitos" rellenaba el volante para las pruebas.

-Bueno, pues vuelves con los resultados en un par de semanas, y si no hay novedades, te ponemos el sello de "aprobada" hasta el año que viene.
-Bueno... así que nos vemos en un par de semanas ¿no?
-Si, a no ser que me esperes diez minutos y vamos a tomar un café, me queda la última paciente y soy todo tuyo...
-Bueno... eso de todo mío... imagino que te habrás casado...
-Pues no... Cuándo se enteran que soy ginecólogo... las mujeres huyen de mi...
-¡Pues ellas se lo pierden! quiero decir... que así las revisiones... podrían salirles gratis.
-Entonces... ¿Un café?
-Muy bien, pues te espero fuera.

¡Surrealista! ¡Totalmente alucinante!

-¿Si?
- Hola Mónica. ¡Tu hermano "Carlitos" me acaba de ver "la pechuga" y "los muslos"...
-Jajajaja. ¿Te has liado con él o es tu ginecólogo?
-Pues me acabo de enterar que es mi ginecólogo! Oye ¡Cómo ha crecido desde que no le veía! ¡Está hecho un pincel!
-Pues si, se ha hecho un hombrecito de provecho...
-Tía ¡qué corte al principio! pero la verdad es que tiene unas manos... ni me he enterado de la revisión, bueno... si me he enterado... ¡me ha gustado!
-¡Estás loquisima! Ni se te ocurra ponerle las garras a mi hermano encima, cometerías "infanticio"
-¿Cuántos años es menor que tú, cinco, seis?
-Nos llevamos tres años, pero siempre será mi hermano pequeño, y los hermanos pequeños de las amigas no se tocan...
-Bueno, bueno... vamos a tomar un café, y luego te cuento...
-Malena!!! Mi hermano no se toca!!!
-Yo le he enseñado "todo" ahora le toca a él... jajaja. un beso.

En ese momento, el Dr. de la Riba, salía de la consulta.











viernes, 13 de enero de 2012

Impulso...

Yo nunca me he atrevido a actuar de manera impulsiva. Tal vez por mi carácter tímido o mi educación, aunque ahora que me acuerdo... si, si una vez me atreví, pero era muy jóven.

Me acuerdo exactamente el lugar y puede que hasta el año, (si hago un par de cuentas...) y también recuerdo que llovía... ¡llovía a cántaros!

Volvía de la universidad (estaba en tercero de periodismo) y coincidí en el vagón del metro con un tío -"mayor"- (para mi mayor en esa época, era tener de más de 30 años...).

No era especialmente atractivo, ni alto ni bajo, pero si muy delgado. Estaba leyendo el periódico y tal vez por "deformación-estudiantil-profesional" le etiqueté ideológicamente ... y me gustó... A partir de ese momento, empecé a dar rienda suelta a mi imaginación...

El caso es que se bajó en la misma estación que yo y cuándo llegamos a la calle, me acerqué a él y le besé. Imagino que se sorprendió, pero respondió a mi beso. Luego, nos miramos unos segundos y cada uno se marcho por su lado. No cruzamos ni una palabra y nunca más le volví a ver.



Es, creo, lo más impulsivo que he hecho. La verdad, es que no lo pensé, si lo hubiera hecho... no me hubiese atrevido.

Y...¿si él hubiera reaccionado de otra manera? por ejemplo, dándome un guantazo, o un empujón, o se hubiera puesto a gritarme en medio de la calle... Imagino que con poco más de veinte años, hubiera deseado que me tragara la tierra o hubiese salido corriendo o...qué se yo...

No recuerdo ningún otro "impulso" parecido, pero ahora me da por pensar si sería capaz ya no de hacer, sino al menos, DECIR a la cara lo que siento por alguna persona, sin pasarlo por ningún filtro y sin temor a las consecuencias que me pudiera traer... 

No, definitivamente...creo que no me atrevería... Para hacerlo, tendría que volver a tener veinte años... y eso... va a ser difícil...


lunes, 9 de enero de 2012

Propósitos de año nuevo...

Añoro el gimnasio vacío de los últimos meses del año. Ahora hombres y mujeres con unos kilos de más se matan por cumplir el propósito de año nuevo: hacer algo de ejercicio, alimentarse adecuadamente, beber dos litros e agua al día, aprender bien de una vez inglés y por supuesto, el propósito por excelencia de principios de año: DEJAR DE FUMAR.

No creo en los propósitos de año nuevo, mejor dicho: no creo en los propósitos ni en el año nuevo... ¿Por qué ahora? sale mi rebeldía juvenil (es de lo poco "juvenil" que me queda...) y me niego a que las 12 campanadas de la Puerta del Sol, sean el pistoletazo de salida para cambiarnos la vida, los hábitos (los malos, claro).

Entiendo que el ser humano NECESITE un punto de partida para hacer propósitos y para cambiar cosas de las que no nos sentimos orgullosos en nuestra vida y en nuestro día a día, pero creo que cada día empieza el resto de nuestra vida y todos los días son buenos para cambiar lo que no nos gusta, para dejar de perder el tiempo en tonterías, para dar prioridad a lo importante antes que a lo urgente.

Los propósitos deben alimentarse ademas de la declaración de intenciones por nuestra parte, de CONSTANCIA, fuerza de voluntad, persistencia, compromiso... todos estos términos que nos obligan a implicarnos y de los que huimos a la primera de cambio con velocidad de correcaminos...(mic, mic).

No, no me gusta hacer propósitos, me gusta retarme, ponerme metas al alcance de mis posibilidades. Nunca voy a ser más joven que hoy, pero tal vez pueda estar mejor, mejor conmigo misma y con los demás. Llegar a gustarme un poquito más de lo que me gusto.

No quiero prometer nada que no pueda cumplir ni siquiera a mi misma (odio defraudarme) y yo voy a seguir mi ritmo, mi paso, que aunque despacito, voy hacia adelante.

Sin grandes metas, no habrá grandes frustraciones. Los propósitos, mis propósitos, han de ser " a medida", como los trajes buenos y sobre todo ahora, a principios de año, se tiende a los propósitos: "Prêt-à-porter": ¡Todo el mundo a adelgazar! ¡Vidas sanas para todos! ¡Todo el mundo a progresar en el trabajo!¡Dediquemos más tiempo a la familia! ¡Qué sea cierto eso de : -"a ver cuando quedamos"!, ¡Leer más y ver menos la tele!
... en fin.

Cualquier momento es bueno para empezar ¿12 de enero? ¿15 de abril? ¿7 de septiembre? Lo importante es empezar y hacer propósitos a medida de nuestras posibilidades, porque lo que no puede ser, no puede ser y además... es imposible.