lunes, 5 de octubre de 2015

Correr, correr...

No me cabe ninguna duda: -SOY UNA PRIVILEGIADA-. 

Vivo en Madrid, a apenas media hora de La Gran Vía (o a más de dos horas y media en hora punta...) pero vivo en un lugar tranquilo dónde la naturaleza me avisa con sus colores del cambio de estación antes, casi, que El Corte Inglés...

El otoño, es sin duda mi estación favorita, el amarillo y los rojos me dan una especie de -paz interior- que a pesar de las prisas o "los quebrantos" que se toman -barra libre- en mi vida ultimamente...

Seguramente más de un@ va a pensar que estoy loca, pero esta mañana a las 6:30 de la mañana, cuando puse el pie en el suelo pensé: -hoy toca correr... 

A los amarillos y las hojas ocres del suelo, se le añadió una lluvia fina que sin duda, avisaba del monumental atasco que se iba a montar en Madrid en pocos minutos (efectivamente, no me equivoqué...) así que no me achanté y enfundada en el impermeable más de plástico "fino" de mi armario, salí a quitarme las penas y a gastar la adrenalina, corriendo como si no hubiese mañana...

Balance: estoy  encantada, llena de energía, relajada y me empieza a doler un poco la garganta...

¡Todo en orden! 

domingo, 4 de octubre de 2015

¿Cualquier tiempo pasado fue...?

El sonido mudo del vibrador de mi móvil empezaba a ser tan incómodo que no había manera de integrarlo en mi sueño y seguir en el precioso decorado del Teatro Real que en que en ese momento, todo el público estaba en pie aplaudiendo el estreno de mi nueva obra de teatro.

¡Me negaba a despertarme! ¡quería, NECESITABA! seguir oyendo esos aplausos. Me había costado mucho llegar hasta ahí, terminar la obra, que le interesara a alguna productora y lo más importante, presentarla en Madrid.

Estaba segura que si me despertaba, todos esos esfuerzos habrían sido en vano y que volvería a ser la redactora de cultura del periódico decadente que me contrató cuando acabé la carrera y que por comodidad, nunca había abandonado desde los 23 años.

Cogí el móvil con desgana:

-Hola, soy Jaime de secretaría de redacción, ¡no te habré despertado!

Mire de reloj el despertador que en ese  instante marcaba las 7:00 AM

-¡No, hombre! a estas horas ya he corrido 10 Km y estoy vestida y lista para ir al periódico, ya sabes que me gusta llegar un par de horas antes de la cuenta...

-¡Hija!  perdona, es que me están presionando desde hace más de una hora para que te llame. Sofía tenía hoy que marcharse al festival de San Sebastían y ha llamado diciendo que no podrá ir, su madre ha sufrido anoche un ictus y está en el hospital, así que me ha dicho "la sargento" que te llame y te reserve vuelo para las 9.00 que te toca ir a ti en su lugar.

-¡Pero qué dices! ¡no me puedo ir a San Sebastian! Mañana es sábado, se casa mi prima y hoy tengo que terminar dos artículos para el suplemento, dile a la sargento que mande a otra más tonta.

-Cherie, parece ser que tú eres la más tonta... así que ¡espabila! Tu localizador es el  8FYOKO, no te quejes que vas a estar una semanita en la playa y te he reservado en El Astoria, además vas a ir al cine todos los días... Jajaja ¡reina!, tómatelo como unas vacaciones!

-¡Hasta las narices! Jaime, te dejo, tengo prisa.

Desde hace años, soy el comodín del periódico. Cada vez que alguien por lo que sea no puede hacer algo, soy "la tonta" que se encarga. El no tener marido e hijos como la mayoría de los compañeros, hace que NUNCA me niegue a cumplir los compromisos que otros, por H o por B, no pueden llevar a cabo. Tendré que seguir soñando con aplausos en otro momento...

A las 8:00 AM la T-2 de Barajas, estaba repleta de personas de la tercera edad, ejecutivos con prisas, y turistas sobre todo de Europa del este. 

Cuando tuve mi tarjeta de embarque en la mano, fui a tomar un café mientras revisaba el mail en mi iPad y hacía cábalas mentales de cómo iba a programar el día para poder cumplir con todo el programa: terminar dos artículos para antes de las 17:00 y asistir a un par de películas de la sección oficial a las 10:30 y 19:30, entrevistar a un director novel nominado a Concha  de plata y asistir a una fiesta en el Palacio de Miramar esa misma noche.

Todavía con el Donuts en la garganta, me dirigí a la puerta de embarque, -al menos mi asiento estaba junto a la puerta de emergencia- y contaba con espacio extra. Con suerte, si nadie se sentaba a mi lado, iba a instalar ahí mi oficina y al llegar a San Sebastián tendría al menos, uno de mis artículos terminado y podría enviarlo al llegar.

 Me acomodé y empecé a esparcir mis papeles, el iPad, un par de revistas, el bolso y no se cuantas cosas más a mi alrededor. Cuando estaban a punto de cerrar las puertas, llegó mi compañero de asiento...

-Disculpa, la molestia pero creo, que este es mi asiento...

-Ah! bueno... -dije sin mirar- perdona, recojo todo esto en un minuto, creí que ya nadie vendría estamos a punto de despegar...

Llevaba unos zapatos negros, italianos y unos vaqueros ajustados. Es lo único que alcancé a ver mientras ponía un poco de orden a mi alrededor.

-Puedo preguntar a la azafata si hay algún otro asiento libre y te dejo seguir trabajando.

-¡Si! Estaría muy bien, muchas gracias, tengo mucho trabajo y poco tiempo...

En ese momento, levanté la cabeza y... ¡no daba crédito a lo que estaba viendo!

-¿Fernando? ¿Fernando Franco?

-Si, ¿Nos conocemos?

-No, todavía no...  -dije, mientras extendía la mano-y esta tarde te entrevisto en el Hotel María Cristina...

-¡Vaya! ¡Con todo el trabajo que tienes, y viene a sentarse a tu lado más trabajo todavía!

-¡Bueno! perdona este desorden, pero no era yo quién tenía que hacer este viaje... Un contratiempo de última hora ha cambiado los planes y me toca cubrir el Festival de San Sebastián de  este año para mi periódico.
-Bueno, prometo estar calladito durante el viaje y llevar sobre mis piernas, alguna de tus cosas...
- No! Por favor! ¡Qué vergüenza, Fernando! Todo un director nominado a Concha de plata cargando con mis papelotes!
-Jajaja no te preocupes.





sábado, 15 de febrero de 2014

Reloj


Hace años que no llevo reloj. Antes de eso; ¡no podía estar sin él! Me encontraba perdida el día que miraba la muñeca desnuda y ¡no estaba! me sentía todo el día desprotegida, me faltaba "algo" me sentía muy... sola.

No se realmente porque decidí no ponérmelo más, tal vez pura rebeldía ante la dependencia hacía él, ¡Así soy yo! Tremendamente dependiente hasta qué... ¡me doy cuenta! entonces; ¡huyo despavorida de eso a lo que me siento atada o de alguna manera, obligada...!

Tal vez no va por ahí la cosa, y el teléfono móvil que siempre llevo encima, es mi reloj, aunque ya no esté en la muñeca y si necesito ubicarme en el tiempo o llegar puntual, él es mi cómplice y compañero.

Otra razón es que mi vida laboral, también está aparcada en la caja de relojes de pulsera, esperando pacientemente que vaya a rescatarla en algún momento... No lo sé, el caso es que no llevo reloj y hoy, a las 6:30 de la mañana de un sábado de invierno, me he acordado de él, bueno, de ellos, "de los relojes de mi vida" que a fin de cuentas son los compañeros de tu tiempo.

Un reloj es el mejor regalo que puedes hacer o recibir. Cuándo yo era pequeña, la gente no tenía relojes, tenía reloj; -un reloj- a veces incluso, heredado del padre y de niño, esperando como "un antes y un después" al día de la comunión que marcaba tu entrada en el mundo de los adultos, ya que en tu muñeca izquierda, tomaba protagonismo el reloj, el reloj de tu comunión.

Pero ahora no, ahora es difícil tener solo un reloj, ¡la variedad es fantástica! Tenemos uno para cada ocasión, y en una gama de precios que se adapta tanto a conjuntar con el color de camisa que toca ese día, cómo a la altura del acontecimiento al que nos toque asistir, pero yo no tengo esa opción por qué... ¡no llevo reloj...!

Hoy me estoy planteando abrir la caja dónde guardo los míos y volver a enfajarme en ellos, o... ¿no? También existe la opción de sacarlos a pasear como el que empuja una silla de ruedas, quiero decir, que no -anden- qué solo tengan significado aunque no marquen la hora, ni dirijan mi vida, que solo me recuerden el lugar dónde lo compre (esa preciosa imitación de Bulgarí, del barrio chino de Nueva York) o me traigan la imagen de quién me lo regalo... 

Creo que regalar un reloj, es lo más bonito, pesado e indiscreto, que se puede regalar, ya que inevitablemente, la persona que te lo regaló acompaña a ese tirano ubicado en tu muñeca siempre y que entra contigo en todos los sitios (hasta en el baño...) y pasa contigo los peores y mejores momentos del día, incluso, hay algunas personas que hasta se -acuestan- con él...

Si tienes que regalar algo; valora la posibilidad de regalar un reloj de pulsera (el de pared, es difícil de llevar siempre...) te aseguro, que esa persona se va a acordar de ti, muchas, mucha veces... para bien (espero).


martes, 24 de septiembre de 2013

Neruda, ¡Siempre Neruda!


Retrovisor, ojos, impulso...

No pude evitarlo. Fue una mirada rápida por el retrovisor. Una mirada, rutinaria, y una chispa surgió en el corazón que fue directa del cerebro al pié derecho, haciéndome frenar en seco y el impacto del coche de atrás con el parachoques del mio, sacudió el vehículo y lo lanzó a varios centímetros por delante.

No pasó nada. Nos aproximábamos a un semáforo y no iba a más de 20-30 Km/h, por lo que el impacto, no tuvo ninguna repercusión ni produjo daños en ninguno de los dos coches. Me quedé sentada, mirando por el retrovisor sin dominio de mi misma. Me veía atrapada, hechizada por aquellos ojos que habían pasado de mirar distraidamente hacia cualquier parte a estar clavados en mi. Ahora estaban atentos, asustados, enfadados, perplejos pero lo que no se había borrado era ese tono de melancolía, de tristeza que me había cautivado al encontrarlos detrás de mi.

Cuando el conductor de ojos melancólicos y ahora con un puntito de ira salió del coche y miró la parte delantera de su vehículo y la trasera del mio, me quede paralizada y un peso liviano se instaló en mi garganta. Se acercó a la ventanilla, se inclinó. Yo seguía mirando a mi retrovisor, sin moverme, hechizada, congelada en el tiempo. 

Golpeó ligeramente el cristal con sus nudillos, no me moví. Volvió a golpear, esta vez, con más fuerza. Nada, no hubo respuesta por mi parte. De nuevo, y ya con cierta impaciencia por el tono de su voz volvió a golpear el cristal de la ventanilla preguntando:

-¿Oye? ¿Estás bien?

Giré mi cabeza hacia la ventana y volví a encontrarme con esos ojos que ahora además de melancólicos, parecían asustados, indefensos, expectantes. Bajé el cristal con el mando electrónico, le tenía a escasos veinte centímetros de mi cara, solté el volante, me giré hacia él, tomé su cara entre mis manos y... le besé.


Confianza, desconfianza...

Bernand Shaw decía que:
 

Es fácil, terriblemente fácil, hacer tambalear la confianza de un hombre en sí mismo. Aprovecharse de esta ventaja para conmover el espíritu de una persona es una labor diabólica...

Muy segur@ de ti mismo tienes que estar para que en estos tiempos no se tambalee tu confianza, tanto en ti mismo (si serás capaz de mantener tu trabajo, tu estabilidad sentimental, tus responsabilidades...)como en los demás (¿Me será fiel mi pareja? ¿Juzgaran a mi hijo por sus kilos de más? ¿ Me sustituirán en el trabajo por una jovencita con master e inglés fluido?...)

Conmover nuestro "espíritu" en la actualidad, no es difícil. Vivimos con una inseguridad absoluta, en nuestro presente y en nuestro futuro más cercano. El Paro, la competitividad, la precariedad en el empleo, nos atenazan, la ligereza y superficialidad a nivel de compromiso en la pareja, están a la orden del día.

 Es difícil acercarnos a las noticias de plena actualidad y no ver desahucios, personas muy cualificadas que no tienen trabajo y su futuro es realmente oscuro, violencia y falta de respeto TOTAL a la vida de los demás, y todo esto, nos afecta, nos desanima, nos crea una impotencia TERRIBLE...
¿Qué nos queda? ¿confiar? ¿desconfiar? ¿nadar? ¿guardar la ropa? ¿despreocuparnos? ¿carpe diem?

¡No debemos vivir con miedo! (y lo dice una miedosa...) 
Los años me sirven para comprobar que de las 100 cosas que temo que ocurran al día, ocurre, una o...¡ninguna! Que en vez de PRE-ocuparme, más me vale OCUPARME y no perder tanto tiempo y energía en el PRE.

¿Qué puedo hacer yo? ¿Qué puedes hacer tú? en tu situación actual, con tus recursos... ¡piensalo! y

¡HAZLO! 




Enferma de empatía...

¿Seguro que es bueno ser EMPATIC@?

Bueno, supongo que es como todo... será bueno en SU JUSTA MEDIDA, pero no soy yo precisamente, de "justas medidas" (en ningún sentido...)

Será la edad, las "circunstancias críticas" del momento o ¡qué se yo! pero cada día me cuesta más acabar el día sin llorar.

¡Harta! de enfermedades, despidos, precariedad, infidelidades, separaciones, injusticias sociales, E.R.E.s... y, ¡no lo puedo evitar! ponerme en la piel del que tengo enfrente pasándolo mal, es lo que hago, y ¡claro! termino el día rota...

S.O.S ¿Cómo mantener las distancias? ¿Cómo dar el lugar o la ayuda que alguién necesita sin "morir" en el intento?

Odio ser TAN RADICAL, TAN VISCERAL y que no se me pase con el paso de los años... ¡no puedo evitar sentir tanto. Debe ser una enfermedad como cualquier otra...



viernes, 1 de febrero de 2013

140 Caracteres...

Bueno , ¡Ya es febrero! y la REBELDÍA que me impedía darle el gusto a enero de escribir, ha ganado la batalla. Me siento en absoluta libertad para escribir sin someterme a la esclavitud del inspirador mes de enero.

Hay un problema... y es que ahora no tengo muy claro por dónde empezar. Cientos de tramas deambulan por mi cabeza pero tanto escribir en Twitter, han conseguido deformar mi "¿literatura?" y ahora no soy capaz de que una historia llegue más allá de los 140 caracteres... es decir, poco más de una línea.

Mi capacidad de condensación de ideas ha tocado fondo y soy capaz de comunicarme con apenas una frase en la que haya un planteamiento de trama, el nudo y un desenlace, entonces ¿Para que más? Pero ¿Se puede hacer literatura en 140 caracteres? Pues yo creo que si, pero yo no soy capaz, asi que tendré que volver a inventarme, perdón, a soñar post de ¿700?, ¿1.500 caracteres?

Pues voy a ver si pongo en orden ese lío que tengo en la cabeza y empiezo de nuevo.




martes, 15 de enero de 2013

Enero me llama...

No se si será por el frío que me retiene más de la cuenta frente al ordenador, o que se me congela el cerebro en este mes, pero siempre a mediados de la cuesta de enero, me pongo como loca a escribir.

Todo me inspira y mirando alrededor se me ocurren cientos de tramas que no conducen a nada pero la verdad es que estoy "desatada de ideas", eso si, cada enero tengo menos ganas de escribir lo que se me pasa por la cabeza, total, creo que no le interesa a nadie... ¡¡¡RECTIFICO!!! le interesa a:
(que me quiere... y a la que quiero y si alguién más pasa por éste "desierto", le recomiendo que pinche en el enlace y lea lo que escribe)

Mi primer blog, arrancó un frío enero en My Space, otro enero, el primero en Libro de Arena, y el segundo, y el tercero, y el cuarto... Éste de blogspot, no se cuando lo arranque, un momento, que voy a ver si lo veo.
Ya. 

Este nació un 10 de Marzo de 2009 como "copia de seguridad de otros blog" 

Blogspot era un "lugar seguro" al que no venía nadie de visita, asi que empecé colgando el primer post que publiqué en mi primer blog:  ¿Quién soy?

Me pregunto por qué me pasa en enero, ¿por qué siempre en este mes? Esa llamada ¿extraña? del subsconsciente creativo... ¿Qué hago? ¿Resisto a su llamada? ¿Caigo sumisa ante "la necesidad" de escribir?

Como REBELDE que soy, este año creo que voy a pasar de la inspiración, voy a -plantar- a mi musa como ella ha hecho tantas veces conmigo. No voy a darle "publicidad" y escribiré sobre mi piel, y me vestiré con ropa polar para que nadie, nadie, vea nada... si, eso es lo que voy a hacer en éste frío enero de 2.013.



lunes, 14 de enero de 2013

La clave del exito...

¿Cuantos blog habrá alojados en la blogosfera?
¿Cuánto tiempo se necesita para que conozcan a un bloguero/a?
¿Qué calidad en su contenido tiene que tener un blog para recibir cien comentarios (o más)en un día?

Pues yo preguntaría antes de responder a las dos últimas cuestiones una cosita...

¿Pero el autor es famos@?  ¿Está buen@...?

Pues confieso que estoy indignada ante la avalancha de lectores de un nuevo blog que ha arrancado una famosa que esta muy buenorra y que en su primera entrada ha tenido mas visitas que yo en toda mi vida en blogspot desde 2009.

Ya, ya se que yo soy una escritora de pacotilla y que no estoy nada buena (si de salud, que es lo que me importa y con eso, toca conformarse...) pero cuando pensé en este post, no pensaba en mi, si no en mis queridos amigos escritores con los que he disfrutado leyendo sus entradas en blogs desde hace muchos años y que no tienen precisamente, un ejercito de fans a sus espaldas y los que dificilmente venden sus libros aunque son infinitamente mejores que los cuatro que ha publicado esta famosa "buenorra"

Si, hoy estoy quemada con esto y con otra cosa, y eso que yo soy bastante incombustible, nada criticona y menos envidiosa, pero es que: ¡¡¡ NO ES JUSTO!!! hoy me lleva tocando la radio las narices todo el día con el fichaje de Esperanza Aguirre por un empresa privada catalana de "cazatalentos". Eso, ¡¡¡ESO!!!, me ha tocado la moral.

Con la que tenemos de paro en esta santa España y varias empresas del sector privado han hecho suculentas ofertas a esta señora que acaba de cumplir 61 añitos para que forme parte de su staff, y ella seguro, ha tenido grandes dificultades para renunciar a su plaza de funcionaria en el ministerio y elegir entre un amplio abanico de posibilidades. No podemos culparla si piensa que eso del "paro" en España es una LEYENDA URBANA...

En fin, que lástima...

Ya decía mi abuela:

-Hija, si no tienes padrino... NO TE CASAS!!!